Si por algo se caracterizan estos nuevos tiempos que vivimos es por la pluralidad y la convergencia de un sinfín de posturas y carácteres que impregnan todos los ámbitos de nuestra vida. La música, como tal, no se ha quedado atrás en este sentido; y me refiero a "música" al hablar del son cofrade y semanasantero de nuestra tierra. Desde los comicios de esta bendita cultura musical amparada bajo el manto de Nuestra Madre y bajo el cielo de Nuestro Señor, la estructura de las marchas procesionales han sufrido en sus carnes un profundo cambio que ha ido fructificando de manera pausada. A los ojos del cofrade de apie, las melodías que dejaban su eco en las calles impregnadas de azahar en años pasados no tienen nada que ver con las actuales formas que suelen darse en determinado sector de las bandas. Éste es un tema que ya hemos tratado en los brotes escritos de este blog, pero sin duda no deja de interesarme la relación entre lo que podemos llamar "nueva y vieja escuela". Comenzando así empezamos mal. Es inevitable. La mancha que ha dejado la huella de la música mediocre-cofrade no ha dado otro resultado que el que nos habituemos a empezar a pensar mal en cuanto que escuchamos "nueva y vieja escuela". Ni las nuevas estructuras musicales mejoran los trazos del pasado, ni lo supuestamente "antiguo" es más respetable que la juventud de las nuevas obras. No nos equivoquemos: la belleza musical en Semana Santa siempre ha existido, no se ha inventado ahora. La proliferación de nuevas visiones armónicas dadas de la mano de autores como Nicolás Barbero, Antonio Moreno Pozo o incluso Francisco González Ríos han percutido en el sector de los que pensaban que el clasicismo, hasta entonces, era una práctica cómoda y simple de la música cofrade. No podemos pensar que estas nuevas melodías que nos ha traído el siglo XXI vienen para sustituir a lo pasado, sino que vienen a aumentar aún más la riqueza y las posibilidades que tiene nuestra música de Semana Santa. A diferencia de la grandeza de orquestas, filarmónicas o grupos musicales, la belleza de nuestra música cofrade se basa en la intervención de músicos amateur que disfrutan regocijándose entre sus compañeros, emocionándose cada Semana Bendita tras su Imagen y que vuelven a su casa con una lágrimas en los ojos para estudiar, trabajar o simplemente vivir. Sin embargo, esta cotidianidad y normalidad de la gente que interpreta las marchas procesionales no les exime tampoco de realizar una actuación musical de cierta calidad. Por ello, bajo mi punto de vista, ni mejor músico sacro es el que exige un nivel fuera de los límites de la vulgaridad (no entendida peyorativamente, sino de caracter común) de los componentes habituales de una banda, ni es aceptable la antigua usanza y simpleza de anteriores interpretaciones musicales que se defienden usando la palabra "tradición" y "clásico" como escudo ante las nuevas tendencias. Hagámos de nuestra música cofrade otro hogar donde compartir nuestras vivencias, donde expresar nuestras emociones y donde se entrelacen los albores dorados del estilo más clásico musical y el olor a juventud y entusiasmo de las nuevas melodías que hoy, ayer y siempre son seña e identidad de nuestras almas cofrades. Aquí queda abierto el debate....
han pasado varios meses desde que empezó a secarse el edor de este tintero cofrade. Es posible que haya caído en el descuido incontrolado de atención e incluso se haya permitido el lujo de caer en el olvido, no sólo de sus lectores, sino también de la última hebra de su pincel. Ha pasado algo más de una Semana Santa por su lado y el caso omiso ha sido seña de identidad de este descuidado tintero, que ha dejado de lado sus páginas durante un tiempo.
La añoranza de querer seguir conociendo, aprendiendo y disfrutando de este maravilloso mundo que es la música cofrade ha servido para despertar de su letargo al trazo encandilado de este humilde cofrade. Son muchas vivencias las que quedan por vivir y muchos maestros del arte musical los que quedan por conocer.
Hoy quiero dibujar la ilusión de una promesa, quiero sentir la vibración de mis sentidos mientras disfruto con vosotros de este legado, quiero seguir averiguando cuál es la belleza que cada día nos une más y nos atrae al cielo de la música cofrade, quiero comprender esta forma de vida que nos acerca de una manera diferente a la fe cristiana y quiero seguir formando parte de la historia cofrade. Hoy, acabando el primerizo mes de enero, que abre las puertas a la espera de nuestra Cuaresma; hoy, que quiero remontar el vuelo de un sueño que hace más de un año empezó a forjarse, hoy quiero volver a sentir que El Tintero Cofrade sigue vivo en mi corazón.
Fue en el frío invierno del 88 cuando nació uno de los autores con más proyección de los últimos años dentro de nuestro mundo cofrade. De las semillas olivareras ubetenses nacía una nueva sabia llena de arte andaluz en la que se regocija la música de Cristóbal. Cristóbal López Gándara nace el 3 de diciembre de 1988 en la jiennense localidad de Úbeda. De la mano de su compañero y amigo Bernardo Ruiz (antiguo vocal de Agrupación Musical Ntra. Sra. de Gracia de la misma población,) el compositor ubetense se sumergía por primera vez en los mares cofrades y sobretodo musicales de nuestra bendita tierra andaluza. En la actualidad, con apenas 21 años, Cristóbal empieza a afianzarse entre los autores y músicos con más renombre no sólo de nuestra provincia jiennense sino de Andalucía. Siempre ha sido un orgullo el poder contar en este blog con las palabras de los diversos compositores que ya han dejado su huella, pero en este caso el sentimiento y el agradecimiento es aún más emotivo ya que considero a Cristóbal un gran amigo.
Les dejo la entrevista realizada al joven compositor ubetense:
Pocos, pero muy agraciados, serán los que hoy en día conozcan tu nombre. Cristóbal, no quiero empezar esta entrevista con una simple presentación para saber quién eres; me basta con una primera reflexión: - ¿Qué le hace falta al actual mundo cofrade, y más exactamente, al ámbito de la composición musical?
Pues engrandecerse, pero siempre por la senda correcta. Estamos viendo como se investigan nuevas formas de componer, nuevas y avanzadas armonías, gente con verdaderos conocimientos aportando a este mundo su sabiduría musical, es por ahí, por este núcleo de gente por donde se debe de engrandecer este maravilloso mundo de la música cofrade.
- Y ahora sí, quién es Cristóbal López Gándara y qué pinta en esta algarabía que es la vida cofrade y musical.
Por ahora estoy empezando, y deseando de abrirme un hueco en este mundo. Para mí es una gran satisfacción trabajar a mi corta edad con bandas de la talla de la A.M. Santa Cruz de Huelva o la A.M. Mª Stma. de los Dolores de Linares, bandas con ganas de trabajar serio y bien. A partir de aquí ya todo es posible, espero seguir ascendiendo y seguir aprendiendo todo lo que pueda, tanto musicalmente como personalmente.
- Apenas has superado la veintena de años y tu alma ya se codea con la esencia de grandes compositores como Antonio Moreno Pozo y Nicolás Barbero. ¿A qué se debe ese afán por la composición cofrade musical?
Sencillamente pienso, que desde que empecé a estudiar piano en el conservatorio siempre tuve la curiosidad de crear música. Pasados ya unos cuantos años puedo decir que es total apasionamiento este de la composición cofrade, saber que algo que salió de tu mente puede emocionar a la gente que tienes a tu alrededor, es algo indescriptible.
- Quizás sea pronto, pero muchos son los que creen que Cristóbal López Gándara está rozando una tremenda madurez musical a su corta edad. Trasladas la perfección de la música a las marchas de Semana Santa, y en la actualidad sabes que son pocos los que verdaderamente escriben música. ¿Qué puede ofrecer un verdadero músico a las composiciones cofrades y procesionales?
Para mí ofrece todo su saber, los conocimientos que ha ido adquiriendo con los pasos de los años. Dicho esto se puede decir que gente como Francisco Javier Glez. Ríos, Antonio Moreno o Nicolás Barbero, gente con una preparación extraordinaria, y con gran inspiración, aportan verdadero arte a la música cofrade. De esta forma se sigue evolucionando en este ámbito pero de la manera más correcta, y que a buen seguro hacen disfrutar a los melómanos, y engrandecen nuestras procesiones.
- ¿Cómo entiende Cristóbal López la música cofrade? ¿Cuáles son los términos, fines y limitaciones que incluye en su creación musical?
Se trata, al menos para mí, de intentar representar en la medida de lo posible la Pasión, Muerte y Resurrección de Ntro. Señor Jesucristo, y el sufrimiento de Ntra. Madre la Virgen María, por ello debe tener una finalidad expresa, aparte de incluir algo de nuestra esencia andaluza, una armonía que le de ese “quejío” que nos identifica con nuestra tierra.
- Cada autor se cobija en los brazos de un instrumento para dar a luz a su armonía. ¿Qué le dirías a un piano si pudiera escucharte? ¿En qué te ayuda a la hora de componer?
Pues básicamente con el piano es de donde sale toda mi música, a través de él salen todas las melodías y la armonía que después escribo, más de una marcha mía ha salido de alguna improvisación que he hecho al piano, y que me resultaba válida para desarrollarla dentro de alguna obra. Para mí es el instrumento perfecto.
- ¿Hay algún compositor que sea para ti un referente a la hora de sentir la música cofrade y crearla?
Por supuesto, además siempre hago gala de ello. Para mí los referentes actuales son sin ningún género de duda: En CCTT, Francisco Javier Glez. Ríos, que ya fue revolucionario en su día en el arte de la corneta, con las limitaciones que tiene ese instrumento, además de que presentó una armonía muy novedosa al estilo. En Agrupación Musical, dos personas lo comparten, Antonio Moreno Pozo, grandísimo compositor y que en mi opinión domina perfectamente el estilo puramente andaluz, y la marcha fúnebre. Y Nicolás Barbero, que ya está entre los grandes de la composición cofrade. Y en banda de música, no puedo dejar de nombrar a tan grandes maestros como Manuel Marvizón, José Manuel Bernal Montero, y José de la Vega.
- En la actualidad es asesor musical de la Banda de Cornetas y Tambores María Stma. del Amor de Úbeda, de donde es usted natal, y colabora en la dirección musical de la Agrupación Musical Santa Cruz de Huelva. ¿Cómo llevas ambos cargos y qué experiencias o emociones has vivido por esta situación?
Pues con mucho agrado, la verdad es que es una satisfacción ver como la gente confía en ti y disfrutan con tu trabajo. Las experiencias son innumerables, pero me quedo con el cariño de los componentes de mi banda, la Banda del Amor, que depositan en mi toda su confianza y están haciendo un trabajo excepcional, y adquiriendo un grandísimo nivel la A.M. Santa Cruz de Huelva, con el gran trabajo de su director Israel Pereira, y que desde el primer momento que conocieron mi música, se han volcado conmigo. Pero sobre todo cuando la gente que escucha mi música, disfruta, le gusta, ese sin duda es el mejor premio, la mejor recompensa.
- ¿Tienes algún proyecto de futuro a corto, medio o largo plazo en el ámbito cofrade y musical?
Pues seguir disfrutando mientras lo haga que es lo más importante. Y además por supuesto seguir aprendiendo cada día que pase. Y en lo cofrade hay ya algunas cosillas que se están cociendo para el año que viene que a buen seguro gustarán y sorprenderán.
- Es una pregunta obligada pero, como curiosidad mía y creo que de todos los navegantes cofrades de este blog, dinos una composición para paso de Cristo y una banda que pueda resumir lo que tú entiendes por música procesional y cofrade.
Es muy difícil elegir, pero muy difícil, así que en estilo de CCTT me quedaría sin ningún género de dudas con “Refúgiame” de Fco. Javier Glez. Ríos, y en Agrupación Musical es dificilísimo quedarme con alguna, así que destacaré auténticas obras de arte como “Desconsuelo” , y “Soledad, el dolor de la madre” de Antonio Moreno, y con “Perdón” y “Lloras en tu Soledad” de Nicolás Barbero.
- Ha sido un grandísimo placer el poder contar con tus palabras en este blog. El Tintero Cofrade cree en ti y en tu manera de dibujar pentagramas en el cielo, y por eso quiero desearte desde este humilde rincón el mayor de los éxitos, siendo lo más importante la realización y alegría personal. Un abrazo de hermano, gracias.
El placer ha sido mío, muchas gracias por permitir expresarme en tan buen lugar como éste, un abrazo en Cristo.
Camino de Santa María (Rescate de Linares)
Prendío por Amor (BCT María Stma. del Amor de Úbeda)
La niebla de la noche encierra una calle empedrada de silencio. La soledad se cruza con el aire y la poca luz que desprende una luna casi escondida, apagada, sigilosa. Se viste la estrechez de la calle con tintes color beige y dorado de tristeza y solemnidad.
De las jambas de una pequeña iglesia magulladas por el tiempo sobresale la silueta de un hombre, un rostro cansado y apagado. Con las manos maniatadas por dolor, rachea por la calle de la solera la imagen de un ‘prendío’, como gusta llamarse en tierras andaluzas. De manos arrugadas y andar sereno, un paso, que refleja el mismo oro de la calzada, se deja ver en aquella noche en la que sólo existía la reflexión. Ante la mirada del silencio, a pasos cortos y sonoros el ‘Prendío’ se iba abriendo paso entre la marea de la mudez y la fresca brisa de una noche de primavera. Nadie le veía, nadie le observaba, sólo el cielo era cómplice de aquella bella imagen de oscuridad santa.
Canta una trompeta de llanto lágrimas que suenan a delicia. Suave como la brisa que roza la madurez de su rostro y de arte andaluz como andaluza es la música de la vieja Andalucía, el canto solitario de la trompeta se apaga entre la tiniebla y la neblina de la noche donde se escuchan voces contestadas en el vacío. Paso al frente y con decisión tras el murmullo de un tambor destemplado. El canto se convierte en fuerza, maestría, unión de atronadores gritos escritos en el tiempo como obra del mismísimo Dios.
Una espera, una pausa en el camino se transforma en una cantinela a dos voces de trompeta que recuerdan a un canto de amor. Sigue su paso el Cautivo de la noche. Se encierra en su camino con lágrimas de plata y andares de melodía gitana. Entran cornetas sonando al cielo con vida y señorío: algarabías de copla andaluza brotan del clarín en la noche de la soledad del ‘Prendío’.
Enmudece el ‘quejío ‘ de las cornetas que bañaban aquella calzada de arte y sonoridad, y una frase que poco a poco va desapareciendo le abre la puerta al recuerdo de aquel canto de lágrimas y amor. Una trompeta acompaña esta vez el pausado andar del Señor por aquel sendero de empedradas caricias para el costalero. El requiebro de la melodía nos lleva al precioso baile solitario de las gitanas cordobesas sobre un tablado de sueños y emociones. Al son de una balada andaluza, el amor, la soledad y la dulzura se adueñan del embrujo del Cautivo de la noche, de su semblanza y de su mirada perdida en la senda.
En el recuerdo quedarán las huellas de tus pies adentrados en el sufrimiento y la marca de un cordel que sujetaba tus manos en el aire, tus manos errantes y débiles. Acaba la última ‘chicotá’, y del silencio nacen aplausos distorsionados por el aire. Un griterío te aclama y otro canto celestial, que a ritmo de bulería te va envolviendo en su manto musical, encierra tu silueta, la misma que se dibujaba en su salida por el oro de la luz callejera. Antonio Moreno puso en ti la belleza de las notas escritas con mágica ternura y tú pusiste el amor de aquella serena travesía por la calle de la dulzura y del cobijo.
Ha pasado otro año, y ‘prendío’ en San Lorenzo te dejaron otra Semana Santa a las puertas de una noche de una belleza inigualable.
El pasado sábado 15 de noviembre salía a la calle el Santísimo Cristo de las Tres Caídas en procesión extraordinaria por las calles de Triana, esa otra mejilla de Sevilla. Pureza no pudo acariciar el paso de los costaleros de la Hermandad (tanto del Palio como del Cristo) porque las obras de la propia vía así lo impidieron; pero a sus espaldas se estaba volviendo a originar la magia de una Madrugá hispalense con el más puro olor marinero. Un paso con baile señorial y encaminado al frente bordeó a la enorme masa de cristianos que se dieron cita para disfrutar, de manera eventual, del arte y la semblanza de la imagen del Santísimo Cristo de las Tres Caídas que esta vez se postraba sobre el paso del Cristo de Varón de Dolores de la Hermandad del Sol. A las cuatro y media de la tarde la iglesia de Santa Ana abría suspuertas para que Sevilla rezara en silencio ante la presencia del Rey de Triana. Un recorrido al más puro estilo de via crucis enmudeció por primera vez las gargantas que cada Madrugá alzan sus voces al son de un Cristo que se mueve por soleares. El desgarro, el gentío y los aplausos dejaron su hueco al silencio y la serenidad. A las ocho de la tarde volvía el murmullo a las calles de Sevilla. Triana cambió de color y de cara para vestirse de esa Triana que todos conocemos del más puro Jueves Santo por la noche. Tras la oportuna misa pontificial por el 400 aniversario de la fundación de la Hermandad marinera en el Convento de las Mínimas, el Santísimo Cristo de las Tres Caídas volvia a levantarse ante la mirada de miles de cofrades esta vez con los sones de la Banda de Cornetas y Tambores Stmo. Cristo de las Tres Caídas. Sonaba de nuevo por Triana ese aire gitano y descarado de sus cornetas y el corte pausado y distintivo de sus tambores. Una nueva imagen nos está dejando esta banda de cornetas y tambores que desde hace un par de años se ha lanzado hacia el montaje de, según opinan algunos, un nuevo estilo, para muchos otra vuelta de tuerca al "gitaneo" que ya conocemos. Uno de sus componentes y solistas, Manuel Alejandro González Cruz "el Quini", parece ser que es el precursor y compositor de este nuevo estilo que lleva por bandera marchas como "Ahí Queó", "Verde Esperanza", "Embrujo de Triana" o la recién estrenada "La Pasión". La pasada Semana Santa ya se despidió de Campana el paso de Cristo de la Hermandad a los sones de "Ahí Queó", una marcha que contiene la melodía de la última parte de la cancion "La Botica" de El Barrio (ahí queda como anécdota). Este nuevo rumbo ha despertado diversas opiniones. Por lo general los jóvenes que han entrado hace relativamente poco en el mundo cofrade y musical se siente atraídos por estas nuevas melodías y composiciones. Su gusto se ve profundamente vinculado a sonidos pegadizos y más rítmicos que contengan una mayor complejidad a la hora de su interpretación y que a la vez sean muy fáciles de recordar (valga como ejemplo las marchas antes citadas). El lado opuesto lo encontramos en el sector más puritano o conservador que no ve con buenos ojos este nuevo estilo como seña de identidad de la Hermandad de las Tres Caídas. Los más apocalípticos y extremistas hasta tachan de anticristianas o anticofrades estas obras. Caen en mi recuerdo magníficas composiciones de cornetas y tambores de esta banda que aún provocan un pellizco en el alma cada vez que las escucho y que de hecho me lo provocaron el pasado sábado. "María Stma. del Rocío" de Pérez Soto, "Bulería en San Román" de José Pavón o "Llora María" de los ya ex-componentes Rafael Vazquez y José Manuel Reina entre otras siempre despertarán el sentir de la vieja Triana, siempre llevarán consigo el sello inigualable de esta banda señera que ha decidido crear otra nueva senda en su recorrido, ésta algo más descarada y atrevida. Al fin y al cabo son maneras de demostrar y describir sobre una partitura la propia fe y un sentimiento cofrade y cristiano muy personal. Éste es el embrujo del barrio hispalense que todo lo que toca lo transforma en arte y lo caracteriza a su manera, donde no hay nada que nazca en sus calles y no tenga una sabia especial, un color divino. Triana siempre será Triana.
(Imagen extraída de trescaidastriana.blogspot.com)
El pasado 18 de octubre salía a la calle el Cristo de la Redención de la Hermandad del Beso de Judas. El tiempo, en un principio, aguó la primera procesión que iba a ser por la mañana y que hubiera llevado al Señor desde su Iglesia de la calle Santiago hasta la Iglesia de la Misericordia, cerca la Plaza de la Encarnación. La lluvia impidió a la Hermandad realizar la primera parte de la jornada cofrade. Así, la Junta Directiva decidió esperar al pronóstico que le ofrecerían los partes meteorológicos de la tarde y así poder pasear al Señor de la Redención por las calles de Sevilla saliendo una hora más tarde de lo previsto, a las 8 en punto.
En la Plaza Jesús de la Redención no cabía un alma más. Eran las siete y media de la tarde y a la muchedumbre postrada ante la puerta de la iglesia se le sumó la otra masa de gente que venía acompañando a la Agrupación Musical Ntro. Padre Jesús de la Redención, perteneciente a la Hermandad. Todo señalaba a que iba a convertirse aquel día en un Lunes Santo más ya que incluso los mismos hermanos y componentes de la banda así lo aseguraban. "Para nosotros este sábado es como nuestro Lunes Santo particular, estamos muy emocionados" decía uno de los bombardinos del conjunto musical.
Y eran las ocho clavadas cuando las puertas traseras de la iglesia se abrían y dejaban paso a la cruz de guía, señorial como siempre, y las 'bacalás' de la Hermandad. Entre la gente se vivía un silencio que bien podría parecer al típico pasajero en la Madrugá hispalense cuando el Señor del Gran Poder cruza la calle Sierpes. Ante el rotundo silencio la voz del capataz comenzaba a escucharse y sus mandatos se hacían presentes en el andar de una cuadrilla de costaleros que portaba un paso cedido por la Hermandad del Cristo de la Sed para esta ocasión. De rodillas y muy poco a poco el Cristo empezaba a salir del umbral del portón. Una vez fuera y levantando al cielo el paso los costaleros sonaba el himno español. Tras él, bajo los sones de "Al Señor de la Redención", "La Saeta" y "Una Oración por Sevilla" la figura del Cristo empezaba a alejarse y parecía que andaba en volandas entre los allí presentes.
La procesión, que se celebraba por el 50 aniversario de la talla del Cristo, transcurrió con la solemnidad y elegancia propia del Lunes Santo. Entre el paso y la agrupación musical se formó un río de devotos y hermanos de la Cofradía que peregrinaban al son del cortejo procesional y siguiendo el camino de la imagen sagrada. Además, como petición de la propia Hermandad, la banda de música había montado para ese día, y como excepción, una marcha de palio adaptada para música de Cristo, "Rocío".
Después de casi 4 horas de procesión, el paso llegaba de nuevo a su templo para encerrarse. La Plaza Jesús de la Redención, que se caracteriza por su belleza y acogimiento, se quedaba a oscuras para recibir a la candelería del trono que iluminaba vagamente el rostro del Cristo. De nuevo se hacía el silencio y poco a poco se acercaba la imagen hacía la puerta, esta vez la principal. Tras empalmar tres marchas por parte de la banda de la Hermandad, el paso se situaba frente al umbral de la puerta de la iglesia y con el Señor mirando hacia el público. Otra vez de rodillas encaminaron al paso hacia dentro del templo y cerraban así una de las jornadas cofrades más intensas, sentimentales y preciosas que haya podido vivir Sevilla. El Señor de la Redención decía a sí un 'hasta luego' esperando al próximo Lunes Santo hispalense.
Pensando en el esquema que defina el devenir de esta entrevista no encontraba otro camino que el de los tópicos, preguntas más que repasadas en cualquier entrevista a un compositor. Sin embargo, a pesar de este hándicap que me resultada monótono, no veía otra opción para conocer de cerca el sentido, la naturaleza y el engranaje de la música de Nicolás Barbero.
-A rasgos generales, me gustaría que te definieras como compositor.
No soy yo quien lo deba hacer, pero sí me gustaría definirme como un músico con muchísimas ganas de aprender.
-¿Qué hay de cofrade dentro de Nicolás Barbero y hasta qué punto puede o no influir en la creación de su música?
Cada vez hay menos y creo que ese es el secreto de mi música. Hay que creer más en Dios y menos en el izquierdo por delante. De todas formas, no creo que una cosa deba quitar la otra.
-Como compositor consagrado, ¿qué opina de la situación actual de la “composición cofrade” que tanto se encuentra cuestionada? ¿Cree que la falta de compromiso y la no responsabilidad de la juventud de ahora conlleva a fundar un pasotismo hacia la preparación formal en cuanto al estudio de música antes de “componer”?
Pues la situación de la composición cofradecreo que está directamente relacionada e influenciada por la situación general de la Semana Santa. Creo, sinceramente,que se ha perdido el norte, y que esta fiesta, no olvidemos, CATÓLICA cada vez se está convirtiendo en algo muy distinto en la que pueden participar personas sin ninguna creencia en Jesucristo y en su Santísima Madre, simplemente por el hecho de que está “chulo” tocar detrás de un paso con un uniforme, o salir de costalero con los pantalones arremangados y con el costal a rayas de colores muy llamativos ypor debajo de los ojos (la verdad es que asípueden vacilar más delante de las chavalillas).
Creo que esto mismo es lo que está pasando en la composición cofrade. Desgraciadamente ya todo vale para el disfrute de los costaleritos de whisky en la barra del bar durante la estación de penitencia, y para ese público que mira más para el suelo o para atrás(buscando el banderín) y menos para el cielo. Así nos va.
-¿Cuál es el contexto o ambiente del que se rodea para empezar una marcha u obra?
No creo que haga falta un contexto o ambiente para componer. Un papel y un lápiz, y listo. El ordenador solo debe utilizarse para pasar las partituras a limpio.
-Muchos “músico-cofrades” se preguntan el por qué de su inexistencia dentro del panorama musical de Sevilla, ¿encuentras algún motivo?, ¿o simplemente no esperas dicho reconocimiento?
No me niego a que mi música se interprete en Sevilla, simplemente no lo espero. Por poner un ejemplo, el Señor del Gran Poder de la plaza de San Lorenzo es el mismo que cualquiera de los que procesionan en cualquier punto de Andalucía, EL MISMO.
-Sin duda, el éxito que le empezó a abrir puertas dentro del estilo de agrupación fue la composición de “Reo de Muerte”. ¿Podría explicar cómo se creó esta marcha y cuáles fueron las primeras impresiones ante ella (sabiendo que se alejaba de lo habitual y clásico)?
Pues fue un poco fruto de la desesperación. No se aceptaban mis marchas para ser interpretadas ya que, por otra parte, en un principio me fijaba demasiado en el resto de compositores y no lograba hacer nada convincente,así que un día me dio por hacer algo distinto y propio, y funcionó desde el primer momento que se tocó.
-¿Su música atañe a la reminiscencia de algún movimiento musical clásico de la antigüedad o de la actualidad, o cree que simplemente es “algo nuevo” nunca oído?, es decir ¿se basa en alguna corriente musical o es todo de cosecha propia?
Yo nunca he escrito nada nuevo. Todo está en los libros y en la música clásica. Yo solo me he dedicado a escribir aquello que la mayoría de compositoresno ha hecho por estar más preocupados enotras cuestiones.
-¿Hasta qué punto una marcha procesional puede terminar de confeccionar cierto ambiente cofrade durante una procesión?, ¿son las composiciones tocadas en directo las que mayoritariamente provocan sentimientos y emociones por encima de la propia Fe o una imagen sagrada?
No debemos olvidar que una marcha procesional es un complemento más, como lo es el bordado, la orfebrería, etc. A quien le diga más una marcha que una imagen va por mal camino.
-A su modo de pensar, ¿la interpretación musical en bandas de Semana Santa debe de realizarse sin ánimo de lucro y bajo una férrea devoción o siguiendo la estela actual “mercenaria”? ¿quizás un cómputo de ambas posturas?
Buena pregunta. Te hago yo otra: ¿la creación de una imagen de un Cristo o el manto bordado o la corona de una virgen bajo palio o el paso dorado de 54 costaleros propios de la Semana Santa debe de realizarse sin ánimo de lucro? Sinceramente,no lo veo mal, ya que las bandas se tendrán que subvencionar de alguna manera.
-En muchos casos gente que no ha realizado estudios musicales ni se ha formado porta en su interior un nivel de creatividad musical quizás mayor a alguien que sí se ha formado musicalmente. ¿Se puede pretender ser un compositor sin tener una base musical estudiada?, ¿esa creatividad innata de algunas personas puede suplir la carencia de estudios mientras que alguien preparado vaya dando una forma musical correcta a las ideas del “creativo”?
Se puede pretender pero conseguir es más difícil, por no decir imposible. Ahora bien, si esa persona con una gran creatividad musical cogiera un libro para formarse ¿no sería mejor?
-Ahora una cuestión ya planteada a otro autor en este blog, pero me gustaría conocer su opinión. A diferencia de los años pasados de la Semana Santa en los que imperaba la sencillez y el clasicismo en las composiciones musicales, en nuestra época vivimos una era de creatividad e innovación mediante la cual se prueban nuevas visiones musicales cofrades donde entran en juego disonancias, complejas estructuras de notas, etc… ¿Crees que hay que ir dejando a un lado “la antigua escuela” de marchas clásicas para lanzarnos a esta nueva manera de concebir la música? ¿Deben “las clásicas” rearmonizarse para su adaptación a la modernidad? ¿O hay que conservar la belleza y la raíz de cada uno de los estilos?
Yo soy partidario de conservar las marchas clásicas tal cual, con ese encanto que creo que a todos nos lleva a recordar tiempos pasados. Pero, ahora bien, no podemos buscar una evolución análoga a la de los grandes de la música clásica. La música de W.A. Mozart(1756-1791) no es mejor que la de J.S. Bach (1685-1750), es simplemente distinta. Pero la música procesional que hacen los buenos compositores de hoy en día sí es mejor que la que se hacia en los años ochenta, por tanto, corregir aquellos fallos armónicos que hay en esa música para engrandecerla sin que pierdan su esencia, no me parece mal.
-A modo de conclusión o clase magistral, me gustaría que diera unas pinceladas sobre el panorama actual de la composición cofrade: sus defectos, sus virtudes…
Eso de clase magistral creo que es pasarse. Sólo dos consejos. A todos aquellos “musiquitos”, y lo digo con cariño, que solo conocen el encore les diría que se formasen de verdad, aunque sea de manera autodidacta, siempre estarán más cerca de convertirse en un buen músico. Yo todavía estoy en ello.
Por favor, componed para Dios y no para el público. Todos saldremos ganando.
-Desde la morada de El Tintero Cofrade le agradezco profundamente el que haya accedido a colaborar para hacer más grande este humilde espacio cofrade. No hace falta decir que es todo un honor el poder contar con la palabra de uno de los compositores de Semana Santa más importantes (si no el que más) de la actualidad. De nuevo muchas gracias y suerte en todo y cada uno de los proyectos y metas que te hayas propuesto.
El honor, sin lugar a dudas, ha sido mío. Espero que mi forma de pensar, que es mía y que no pretendo que sea la de los demás, no haga a muchos rasgarse las vestiduras, no es mi intención.
Ahora os dejo con algunas marchas de este consagrado compositor: